Sobre mí

Acompaño a personas a escribir su libro, con dirección, estructura y criterio.

Escribir un libro no es solo sentarse a escribir. Es ordenar una idea, sostener un proceso y transformar lo que tenés adentro en un texto claro. Yo te acompaño en ese camino, de forma personal, 1 a 1.

“Un libro aparece cuando la idea encuentra orden. Mi trabajo es ayudarte a llegar ahí.”

— Agustín Portnoy
Agustín Portnoy
Escritor & Acompañamiento Idea → estructura → manuscrito

Mi enfoque

Acompaño a personas que quieren escribir su libro y no saben por dónde empezar, cómo ordenar lo que tienen o cómo sostener el proceso hasta llegar a un manuscrito real.

La escritura tiene algo particular: cuando es importante, suele dar miedo. Aparecen dudas, bloqueos, postergaciones y esa sensación de que nunca está “listo”. Por eso mi trabajo no es solo técnico. Es un acompañamiento humano: escucho, ordeno, pregunto, marco foco y ayudo a tomar decisiones para que el libro avance.

Soy autor de De marinero a capitán. Ese libro nació de la necesidad de poner en palabras una experiencia propia, entenderla y darle forma. Haber atravesado ese camino me permite hoy acompañar con criterio, respeto y realismo: sin promesas vacías, con trabajo concreto.

Qué hago en el proceso

Te ayudo a pasar de una idea suelta a un libro con estructura: enfoque, índice, capítulos, tono, claridad y edición. Avanzamos con un ritmo posible, sin perder tu voz.

Cómo trabajo

Es un acompañamiento 1 a 1. No escribo por vos, pero tampoco te dejo solo frente a la hoja en blanco. El objetivo es que avances con dirección y cierres un manuscrito sólido.

A quién suelo acompañar

Personas que tienen algo para decir y quieren transformarlo en un libro con forma.

Si te pasa esto, probablemente sea para vos

  • Tenés una historia/idea y te cuesta empezar.
  • Empezaste y te trabaste, o abandonaste varias veces.
  • Sentís desorden y necesitás un mapa claro.
  • Querés avanzar sin perder autenticidad ni quedarte en lo “perfecto”.

Lo que no prometo (y por qué)

  • No prometo tiempos irreales ni resultados mágicos.
  • No vendo fórmulas: cada libro es distinto.
  • No busco “un texto lindo”: busco un libro que tenga sentido.

Si tu libro te viene rondando hace tiempo, hablemos.

No hace falta tener todo resuelto para escribirme. Con una idea alcanza para empezar a ordenar el camino.